La comida de mercado, fresca como el Tomate

Una carta que no necesita fotos

La comida de mercado es un gran desafío para los restaurantes como nosotros. Su frescura, la calidad y la preparación tienen que ir ensambladas minuciosamente dentro de un proceso que hace nuestro día a día más fresco y casero.
En Café Tomate tenemos todo tipo de platos, tapas, cócteles que consiguen transportar la cocina mediterránea a nuestras mesas y, sobre ellas, a nuestros clientes.
Venir a Café Tomate puede ser una experiencia culinaria, pero también cultural. Lo mejor de la zona donde estamos, en una de las mejores zonas de la ciudad, Eixample, puesto a servicio de quienes nos visitan.

Si bien en toda carta de un restaurante de Barcelona figurarán todos sus platos, nosotros lo hacemos diferente: nosotros recorremos el concepto de nuestra cocina desde un entrante hasta el postre, y desde el aperitivo hasta el cóctel final. A lo largo y a lo ancho de su experiencia con nosotros podrá palpar lo que queremos transmitir desde la cocina de nuestro local.
¿Quieres algunos nombres? Pues ofrecemos, por ejemplo, nuestras tapas de todo tipo, la coca de pan con tomate, de jamón y queso o la nueva de Roast Beef con cebolla caramelizada y queso. El mejor jamón ibérico, nuestras patatas bravas y la chistorra. Las croquetas caseras, anchoas artesanales, langostino en tempura o el crujiente de queso brie.

Si con esto no te alcanza para tentarte, podemos contarte de qué va nuestra comida.
La comida mediterránea es, como dieta, mucho más que una forma de alimentarse, es un estilo de vida en el que se combinan ingredientes, técnicas y recetas con una vida físicamente activa favorecida por la bondad del clima. Es un estilo de vida en el que se comparte y se celebra alrededor de la mesa, donde los ingredientes locales y de temporada tienen protagonismo, donde abundan los alimentos de origen vegetal y los procedentes de animales son anecdóticos, meros condimentos de recetas que han ido pasando de generación en generación, y cuyas variantes las encontramos en los diferentes países que conforman el Mediterráneo, cada una de ellas adaptada a los recursos locales.

Tan importante es la comida mediterránea, que ha recibido el reconocimiento por parte de la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad el 16 de Noviembre de 2010, permitiendo su protección, difusión y transmisión, de forma que toda la población mundial podrá beneficiarse de las bondades de esta forma de entender la vida y la alimentación.
Nuestra comida, y por eso, nuestra carta, se caracteriza por el uso de alimentos locales, frescos y de temporada para su preparación, siempre que sea posible. La abundancia de productos vegetales propicia una presencia de fibra, vitaminas y antioxidantes que garantiza unos aportes más que suficientes: verduras, legumbres, frutas, tubérculos, cereales y frutos secos conforman la base de esta dieta.

El pescado, las aves, huevos y lácteos son consumidos de forma moderada, mientras que las carnes rojas y sus derivados forman parte anecdótica de nuestras recetas.
El aceite de oliva es la grasa que protagoniza nuestra comida, por formar parte integrante de la historia del Mediterráneo y sus culturas, no sólo como alimento, sino también como símbolo. Por otro lado, el vino también juega un papel importante en nuestra cultura mediterránea. Desde los griegos y los fenicios, hasta nuestros días, el vino ha estado ligado al desarrollo de las diferentes culturas mediterráneas, y al igual que el aceite de oliva, es una parte inherente de nuestros hábitos alimentarios.

Haber asumido el desafío de ofrecer este concepto, implica que, con seguridad, dentro de
Café Tomate solo brindamos frescura y calidad. Nos aseguramos diariamente de mantener la carta caliente. Una carta que sorprende por sus sabores variados, contemporáneos y mediterráneos. Esto significa proveernos del mejor pescado del día, los vegetales más frescos, la carne de mayor calidad de la zona, e incluirlos a las recetas que más riman con nuestra ciudad y con nosotros. Recetas cuidadas y combinadas con un toque especial: el nuestro.
Nos gusta rebozar los espárragos tiernos y freírlos en el aceite más puro tanto como llevarlo hasta la mesa de quien lo pide, con las expectativas que nos servía la abuela cuando la visitábamos para comer junto a ella.

También nos gusta elegir cada alimento con la profesionalidad y la intuición que necesitamos para entender cada ingrediente como si fuera el elemental del plato. No nos importa cuál lo protagonice. Todo debe estar demasiado cuidado y cumplir con nuestros estándares de calidad para pasar la prueba y que lo queramos para que, luego, lo quieras tú.
Queremos sorprenderte pero, sobre todo, queremos recibirte tantas veces como sea necesario para que des la vuelta entera por sobre nuestra carta e, incluso, vuelvas para darla una y otra vez.

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